La respuesta islandesa COVID-19

La respuesta de las autoridades islandesas y los objetivos de la acción en relación con la COVID-19 han sido claros desde el principio. Se ha puesto el énfasis en garantizar que las infraestructuras esenciales, y sobre todo el sistema de sanidad, tengan capacidad para afrontar la carga que inevitablemente se produce a causa de la enfermedad en Islandia.

En este contexto es importante subrayar que cualquier persona puede contraer el virus, pero que la gran mayoría de la gente no enfermará gravemente. Son sobre todo las personas mayores y aquellas que padecen enfermedades preexistentes las más vulnerables a enfermar de gravedad. Con el fin de proteger a dichos colectivos, debemos unir nuestros esfuerzos para ralentizar la propagación del virus y así garantizar que esas personas, en caso de necesidad, tengan fácil y expedito acceso a buenos y eficaces servicios sanitarios.

Desde el principio, la actuación se ha basado en extender en el tiempo la carga causada por la enfermedad para que las instituciones sanitarias pudieran atender a todos de la mejor manera posible.

Islandia ha emprendido amplias acciones de detección que han proporcionado valiosa información sobre el comportamiento del coronavirus.

Las principales actuaciones emprendidas:

Zonas de riegos definidas en etapa temprana.
Todos los pasajeros nacionales o residentes de Islandia procedentes de zonas de alto riesgo obligados a entrar en cuarentena o someterse a pruebas PCR.
Gran énfasis en hacer pruebas PCR al mayor número posible de personas.  
Rastreo de cuantos contagios posibles.
Todos los que hubiesen tenido contacto con personas infectadas obligados a someterse a cuarentena.
Prohibición de reuniones sociales masivas.
Cierre de institutos y universidades y restricciones sobre las actividades de centros de preescolar y primaria.
Gran énfasis en la constante instrucción e información dirigida al público en general.

La web Covid.is publica información e instrucciones en 11 idiomas. Además, se celebran con regularidad ruedas de prensa por parte de la oficina del Director Nacional de Epidemiología y de Defensa Civil, transmitidas en directo por los principales medios de comunicación nacionales.

25 de agosto El nuevo anuncio emitido por el Ministro de Sanidad en relación con las restricciones sobre las reuniones por la COVID-19 entra en vigor el 28 de agosto y será válido hasta el 10 de septiembre. Las principales modificaciones hacen referencia a la regla de distanciamiento social de 2 metros, en la que los operadores son ahora responsables de mantener 2 metros entre personas que no estén estrechamente relacionadas. Además, se permitirá el contacto durante el ensayo de artes escénicas y los rodajes.

20 de agosto Se celebró la reunión de consulta “Convivir con el virus” sobre la continuación de las medidas de largo alcance debido a la COVID-19.

14 de agosto Reglas sobre el distanciamiento social en colegios y deportes liberalizadas. Se permite una distancia de 1 metro entre personas sin el uso de mascarillas en institutos y universidades. La regla de 1 metro también se aplica a adultos que trabajan en colegios de preescolar y de primaria. El contacto está permitido entre atletas durante el entrenamiento y la competición. En el resto de casos, se sigue aplicando la regla de distanciamiento social de 2 metros. Para situaciones que requieran más proximidad entre personas, como en el transporte público, se deben usar mascarillas. Se sigue aplicando el límite de 100 personas en el número de adultos permitido en una reunión.

7 de agosto 17 infecciones nacionales, el número más alto de casos de COVID-19 en un día desde el 9 de abril.

Los objetivos y acciones de las autoridades

El Director Nacional de Epidemiología y el Departamento de Defensa Civil de la Dirección General de la Policía Islandesa declararon el 6 de marzo pasado el máximo nivel de alerta –de emergencia nacional– por el brote del virus causante de la COVID-19, de acuerdo con el Plan Nacional en Respuesta a una Pandemia. Dichas medidas afectaron a las instituciones y empresas esenciales de Islandia, las cuales emprendieron las acciones necesarias para afrontar la epidemia. Toda medida en una situación de prevención de enfermedades contagiosas tiene impacto sobre la vida cotidiana de la gente, aunque en diferente grado. Por ello se emprenden las acciones que se sabe que darán resultado. De ahí que tomemos medidas, cuya efectividad está exhaustivamente comprobada, tales como la cuarentena de personas expuestas, aislamiento de infectados, detección precoz de contagios y potente acción informativa dirigida al público en general. También se han emprendido otras acciones para combatir la transmisión del virus, tales como la restricción en el aforo de las reuniones sociales y la recomendación del distanciamiento social de dos metros. La Ministra de Sanidad ha aprobado y publicado las correspondientes normas sobre cuarentena y aislamiento ante la COVID-19. Estas normas afectan a toda persona a la que el Director Nacional de Epidemiología dictamine que entre en cuarentena o aislamiento, de acuerdo con la Ley de Prevención de Enfermedades Contagiosas.

La premisa del éxito de dichas medidas se fundamenta en que exista en la sociedad gran voluntad solidaria de seguir las recomendaciones y participar en esta enorme tarea. La prevención de enfermedades contagiosas influye a la vez en la salud individual de las personas y en el bien de toda la sociedad en su conjunto. ¡Todos somos defensa civil!